top of page

Fisiología del pensamiento

 

Dra. Graça Menezes

Cardióloga y miembro de la Asociación Médico Espírita O Porto, Portugal (AME-PT)


El fluido mental está formado por partículas con características propias, como se ha podido observar a través de la técnica de imagen por tomografía de emisión de positrones (PET - Scan), comúnmente utilizado para obtener imágenes de los tejidos y órganos internos para conocer el funcionamiento del cuerpo humano.


En la fisiología del hombre hay una interacción bidireccional que va del Espíritu al Periespíritu y del Periespíritu al sistema nervioso, que a su vez transmite a las glándulas endocrinas, expresando la voluntad del espíritu en todo el cuerpo físico; así como las sensaciones físicas viajan en sentido contrario, impresionando en el principio inteligente.

Aún siendo esta una visión comprensiva pero reduccionista de la integración espíritu-cuerpo, deja en claro el papel del sistema nervioso como principal receptor, en relación con la materia y la voluntad del Espíritu.


En la codificación de André Luiz está la explicación de que el Periespíritu está conectado al cuerpo físico célula por célula, sin embargo, a pesar de esta conexión total cuerpo-periespíritu, existen puntos de conexión específicos para la manifestación del Espíritu. Estos puntos se encuentran en el sistema nervioso, traducido por la neurona que se encuentra en los corpúsculos de Nissl. Esta tiene como principal función la síntesis y el transporte de proteínas al interior de la célula, transmutando la energía nutritiva emanada del plano espiritual, y es a través del pigmento ocre de la lipofuscina, que se obtiene la fijación del Periespíritu, más o menos intensa según el grado de evolución del espíritu y su relación con el plano material; finalmente son las mitocondrias neuronales el canal donde se reciben las órdenes espirituales.


También tenemos en esta interfase a la epífisis o glándula pineal como receptor capaz de detectar la información del plano espiritual y las emanaciones magnéticas del plano etérico.


El pensamiento influye y manda, modelado por la voluntad del Espíritu, actuando sobre sí mismo, o sobre el objetivo para el que está destinado.

Esta glándula está conectada directamente al centro de fuerza coronario, que se encuentra en el doble etérico, formando así la interfase espíritu-cuerpo. El centro coronario, a su vez, utiliza el centro frontal, que está directamente relacionado con la hipófisis, a través de ella se transmiten avisos, impulsos, órdenes y sugestiones mentales a órganos, tejidos y células. A través de la glándula pineal, por acción glandular y nerviosa, se envía posteriormente a todo el cuerpo biológico, por donde fluye el fluido mental, secreción de la mente y no del cerebro, que se esparce por las vías neurales a toda la corteza cerebral.


En cuanto al fluido mental, se le puede llamar “psi-materia”, ya que el pensamiento es materia, formada por partículas que tienen características propias, como sugiere la activación mental visualizada por tomografía por emisión de positrones (PET-Scan), delimitando áreas específicas del cerebro en funcionamiento dependiendo de si la mente está acostumbrada a oír, ver o razonar. Son estas características las que organizan la psicoesfera o halo psíquico y en consecuencia el cuerpo físico, trayendo armonía o desequilibrio según su uso.


Las partículas de esta "psi-materia" son manipulables y componen elementos "vivos" de pensamiento con comportamiento y trayectoria de acuerdo a los sentimientos de inteligencia que los conduce. El pensamiento influye y manda, modelado por la voluntad del Espíritu, actuando sobre sí mismo, o sobre el objetivo para el que está destinado.


De lo cual se concluye que el cuerpo biológico refleja la psicoesfera, lo que indudablemente influye en la salud física de manera positiva o negativa, dependiendo de la calidad de la “psi-materia” que venimos a emanar. Pronto, el aforismo "Mente sana en cuerpo sano" sería más representativo que "Cuerpo sano en mente sana".

36 visualizaciones

Entradas relacionadas

Ver todo

Especial

bottom of page